El Congreso rechaza imponer el software libre en la Administración Pública

Es la mala noticia del día. El Congreso de los Diputados rechazó ayer las proposiciones de Esquerra Republicana de Cataluña e Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds que pretendían imponer el uso del software libre en la Administración del Estado.

Entre los motivos que cita El País están:

  • “Los parlamentos deben fomentar la competencia de todo tipo de software” y evitar intervenir con requisitos “que discriminen y limiten la libertad”.
  • “Los monopolios no son buenos” pero no se puede restringir la libertad de elección.
  • “Ésa no es la manera de promocionar el software libre, porque hace falta más consenso”.
  • La proposición es “fruto del dirigismo tecnológico y limitadora de la libertad”.
  • “Los gobiernos no deben regular para crear alternativas que ya existen. Si el software libre es tan bueno, ¿por qué no dejan que compita en el mercado?”.

Además se reconocen situaciones absurdas como que, en las pruebas de selección para puestos públicos en Cataluña, se pide a los aspirantes que expliquen de memoria el funcionamiento de programas como el Office de Microsoft, al no disponer de ordenadores para hacer la prueba

Menos mal que por lo menos algún diputado advirtió de cosas tan evidentes como que el software propietario puede disponer de una puerta trasera que permita el acceso a datos sensibles. Se cuantificó el ahorro que supondría para la Administración central (sólo 1.500 millones de euros cada año). Se comentaron las ventajas en cuanto a la traducción a las lenguas cooficiales, y se comentó el viejo FUD : “los programas libres son más inestables”.

Javier Cuchí lo explica en su bitácora bastante mejor que yo.